Afterglow

Escrito por murderin221b 12-08-2018 en zenda. Comentarios (0)


Aprieta,

hasta que el mapa en tus palmas

se extravíe contra el mío.

Aprieta, que ya las sombras

encallan en tu mirada,

y toda noche es pupila,

y en la pupila no hay nada.


Declinaremos memoria,

barajando sensaciones;

y los espejos serán

portarretratos vacíos.


Y luego vendrá la luz.

Jamás la misma luz nueva.

Regresarán los calores.

Ya nunca este calor tuyo.


Aprieta mi mano, fuerte,

que se oxidan las mareas,

y afila el tiempo sus alas

y los caminos sedientos

ya se anudan a mis piernas.


Sabes,

no recuperaremos el sol:

el horizonte nos dará

otra moneda clara

con la que gastar los puertos.


No recuperaremos el agua,

que deletrea nuestros cuerpos.

Y el océano volverá a estar

más vacío, una vez que se atragante

del pétalo de tus huellas.


Vendrá el frío, vendrá,

como una seda desierta;

estas playas serán labios

contra los que se afinará

el silencio redondo de las olas.


Tan lejos seremos nosotros,

como dos gotas de cielo.

Muy lejos, muy, fluiremos

de las orillas del otro,

y al final sólo seremos

amos de esta distancia

náufragos de un momento.


Ojalá olvides mi cara,

entre la voz de la arena.

Ojalá olvides mis ojos

en los tejados del sueño.

Ojalá olvides mi nombre,

y me recuerdes verano.


Y de vez en cuando rías,

rías como si descorcharas

una estación de trenes,

tropezándote conmigo

tras esa soledad verde

con que se viste la espera.


Aprieta, por Dios, aprieta,

que las palabras se apagan,

pero aún nos sobran estrellas.